|
PLAYAS LIBRES: PUERTO NUEVO FUE CERRADO Y NO HAY ACCESO PEATONAL
Hace algunos días algunos bodyboarders, que querían agarrar buenas olas a tempranas horas de la mañana, bajaron a las Lagunas de Puerto Nuevo, típica playa concurrida por bodyboarders y tablistas de manera normal, caminaron toda la pista de ingreso pasando por el medio de dos clubs, uno "Las Lagunas de Puerto Viejo" y el otro ubicado en la playa al frente de los islotes "Canarias".
Hace poco se vio trabajos en medio de los dos clubs, creándose así "El club de playa Puerto Nuevo", durante los trabajos todo parecía normal, la gente entraba, cogía olas y se retiraba contenta, pero hace días algunos bodyboarders quisieron coger olas y se vieron con la sorpresa de que ese club había cercado todo el ingreso peatonal a la playa.
Aquí no se reclama la construcción de los clubs, ni estamos en contra de eso, sólo que la playa es de todos y según la ley, y no hay que ser tonto para no darse cuenta, de una
propiedad a otra debería haber un pequeño tramo de separación para que la gente pase y sobretodo si es a la playa, con mucha más razón! cosa que estos señores no han respetado.
Estamos en contra de estos actos, el privatizar la playa no es justo para ningún ciudadano, aquí les presentamos un informe de cómo estos señores malogran los pantanos
de Puerto Viejo proporcionado por 3i Noticias de Cañete.
DEPREDANDO LOS PANTANOS DE PUERTO VIEJO
Desde hace 10 años el estado peruano permite la construcción de un suntuoso y exclusivo balneario residencial dentro de esta área. Un informe confidencial de la Contraloría General de la República declara nulos los contratos de compra-venta del humedal. Maquinaria pesada ha logrado
urbanizar más de 75 hectáreas de humedales y se ha aprovechado el afloramiento de agua subterránea para crear una enorme laguna artificial, usada para la práctica de deportes acuáticos. La responsable es la sociedad Varea-Schultz, que junto a la anuencia de las ONG´s y a la actual promoción del INRENA, le permiten la construcción de la tercera etapa denominada 'Club
de Playa Puerto Nuevo'.
Los Humedales de Puerto Viejo están ubicados en el distrito de San Antonio,
provincia de Cañete, y comprenden actualmente 330 hectáreas asentadas a la altura del Km. 70 de la Panamericana Sur. La importancia de estos humedales radica en que junto a los Pantanos de Villa forma parte del "Corredor de Conservación del Pacífico Sur", que lo incluye como paradero en la ruta de
migración de miles de aves provenientes de diversas regiones de América del Norte y de América del Sur.
Mario Emilio Carrera Espinoza tramitó desde 1983 la concesión de 200 hectáreas en Los Humedales de Puerto Viejo, para utilizarlos en el cultivo de crustáceos ("biomasa artemia"). A tanta insistencia, el 30 de diciembre de 1996, la Unidad Agraria Departamental Lima-Callao expide una Resolución Directoral que extrañamente consideró a estos terrenos "eriazos" y dispuso vendérselos a Carrera Espinoza por la irrisoria suma de S/. 8.906.
Este contrato de compra-venta viola dos Decretos Supremos, según un informe remitido al congreso en el año 2002 por el ex alcalde del distrito de San Antonio, Máximo Chauca. Primero se trasgrede el DS 040-92/AG, que establece que la venta de "tierras eriazas" se aprueban sólo mediante una Resolución
Suprema del Ministerio de Agricultura, y como se sabe, Carrera compra el terreno mediante una desacreditada Resolución Directoral. También se viola el DS 004-85-VC, que no permite al Estado vender tierras en una proporción mayor a las 10 hectáreas. Es más, el 'Proyecto de Factibilidad Técnico Económico' que habría presentado el supuesto criador de crustáceos para
justificar el pedido de las 200 hectáreas, no consta en la Unidad Agraria correspondiente, según una carta del Ministerio de Agricultura.
Además, tanto en el contrato de "compra-venta" como en la Resolución Directoral, se especifica que el terreno debe ser usado "estrictamente para fines agroindustriales" y, de no cumplirse dicho requisito en el plazo de 2 años, éste se revertiría al Estado peruano.
Todo este pretexto de inversión agraria sólo sirvió de maquillaje a las oscuras pretensiones de los inversionistas inmobiliarios detrás de Carrera Espinoza. Jamás se crió crustáceos, hoy se plantan y cosechan casas de playa.
Apenas dos días después de que Carrera Espinoza comprara las 200 hectáreas en diciembre del 1996, transfiere la propiedad por 36,000 dólares a Aníbal Varea Bazo y al sobrino de este, Gert Schultz Varea. Sus respectivas esposas, María Soldi Panizo de Varea y María Rubio Espinoza de Schultz
serían inscritas también como propietarias.
Dos años antes esta sociedad familiar (Varea-Schultz) había comprado 35 hectáreas (350,000 m2), a la Municipalidad de Cañete, por algo más de 90 mil dólares (367,920.00 soles), que urbanizaron con el nombre de "Las Lagunas de
Puerto Viejo", levantada por su misma empresa constructora, Lorena S.A. obteniendo un ingreso de unos 40 millones de dólares, sólo en la venta de los terrenos, considerando que el metro cuadrado se vende a 120 dólares en área. Aplastar el pantano era un jugoso negocio, y que mejor idea que
comprar 200 hectáreas más gambeteando la ley y a precio regalo.
De las 200 hectáreas que fueron vendidas irregularmente "para uso agroindustrial", Gert Schultz ha vendido con fines urbanísticos: 15 hectáreas a la familia San Miguel, 8 hectáreas al Club Waikiki y 4 hectáreas al Club Rinconada.
|